Becilla de Valderaduey – Iglesia de San Miguel
Sorprendente templo con un patrimonio muy original
Población de recio pasado que evidencia épocas antiguas en los restos muy transformados que se pueden ver en el acceso a su puente sobre el río Valderaduey. Se trata de unos cientos de metros de una antigua vía pétrea y las bases de ese mismo puente.
Este muestra tres huecos y tres aliviaderos y su factura original fue reformada en época medieval, momento en el que se datan ambos conjuntos, realizados, seguramente, sobre una base romana.
Junto a la iglesia de Santa María fueron encontrados otros restos de cierta calidad datados en el siglo II, relacionados con la villa romana que se encuentra bajo la población. Se trata de partes de un mosaico y un torso marmóreo fragmentado. En su espalda se talla una piel que descansa sobre los hombros, rematada en una garra sobre el hombro derecho y la cabeza de una clásica pantera dionisíaca en el contrario, lo que lleva a pensar que pudiera ser una representación del dios Dionysos. En la actualidad está depositado en el Museo Arqueológico de Valladolid.
PREHISTORIA
En el término han aparecido en diferentes enclaves, gracias a prospecciones arqueológicas restos de un poblamiento prehistórico con evidencias de establecimiento puntual, salvo en las tres rayas, donde parece que pudo haber un grupo algo más estable o un paso cíclico por este punto geográfico.
ÉPOCA ROMANA
En definitiva, estamos ante un auténtico lugar de paso y además vital al evitar dificultades en el tránsito con la inversión en la construcción de infraestructuras.
Su topónimo tiene una dilatada lista de posibilidades, como viene a ser norma en muchas otras poblaciones. La más aceptada viene a estar relacionada con la acepción “vaikella” diminutivo de vaika que significa vega o ribera al relacionarlo con palabras de origen prerromano.
El sufijo de Valderaduey, referente evidente del río que pasa por la población, que a lo largo de su recorrido antes de desembocar en el Duero, muy cerca de Zamora, recibe diferentes denominaciones, pero su origen romano es Araduey (derivado del prerromano Aratoi) y que en todas significa “Tierra de llanuras”.
ÉDAD MEDIA
Becilla terminó siendo un modelo de repoblación prototípico durante la alta y plena Edad Media, con una población labriega que perdía derechos en beneficio de la pujante clase alta, ya fuera laica o eclesial y orientada en busca de una agrícola extensiva y rotativa, dependiente de demasiados factores que provocaban la fragilidad del sistema.
Su posición estratégica y su reconocimiento como lugar de tránsito, les facilitaba el acceso a los grandes mercados de la época como Valderas, Grajal, Villalón o Medina de Rioseco.
En estos momentos la documentación de Becilla se vuelve densa y ayuda a explicar muchos movimientos, como la venta de las posesiones que la Orden de Calatrava tenía en la población, al contador de Juan II, don Alonso Pérez de Vivero, el del palacio de Valladolid.
A lo largo del siglo XVI llegó un desarrollo de la población que llegó a tener incluso industrias de transformación y elaboración de tejas y harina.
PATRIMONIO
A la cantidad de edificios religiosos que llegó a tener Becilla, a los que habría que sumar los levantados como residencia de los personajes más importantes que residían en la población.
Tuvo un importante número de iglesias: Santa María, San Miguel, San Salvador dependían el obispo de León y la orden de Calatrava, mientras que las de San Pedro y San Martín, quizá un edificio conventual, localizada en las cercanías, dependían del monasterio de San Benito de Sahagún de Campos.
Se deben relacionar al menos otras dos que se encontraban en despoblados cercanos como Santa María de Valdetolo y San Martín que fueron donadas en diferentes momentos a los señores del pueblo y hasta al cercano monasterio de San Pedro de las Dueñas.
La documentación se amplía con múltiples relaciones de Becilla con una población cercana, conocida en los textos como Otero de Araduei en la que se enclavaba otra iglesia más, la citada de San Martín, situada en un pago cercano.
En la actualidad se conservan dos iglesias.
Sorprendente templo con un patrimonio muy original
Elegante ejemplo barroco de templo terracampino
Iglesia de San Miguel. Recorrido 360º.
Iglesia de La Asunción o Santa María. Recorrido 360º.
Sorprendente templo con un patrimonio muy original
Elegante ejemplo barroco de templo terracampino
Iglesia de San Miguel. Recorrido 360º.
Iglesia de La Asunción o Santa María. Recorrido 360º.